Bienestar Integral
Atención para personas que cuidan enfermos
Cuidadores: no descuiden su propia salud
Por Liza Jane Maltin
WebMD Medical News, revisado por Michael Smith, MD
2 de noviembre de 2001 — Actualmente, muchas mujeres mayores están a cargo del cuidado de parientes discapacitados o con enfermedades crónicas, y esta responsabilidad puede afectar considerablemente su propia salud y bienestar. Sin embargo, un nuevo estudio revela que el ejercicio moderado realmente puede representar una diferencia, ya que controla la presión sanguínea, libera el estrés y favorece el descanso durante el sueño.
“A pesar de los numerosos beneficios de la actividad física regular de intensidad moderada, menos del 25% de los adultos de mediana edad y mayores, entre ellos los familiares que cuidan enfermos, tienen la actividad regular suficiente para lograr esos beneficios”, escriben Abby C. King, PhD (Doctora en Filosofía), y sus colegas en el número de enero de 2002 del Journal of Gerontology: Medical Sciences. King pertenece al departamento de Políticas e Investigación de Salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California.
King y sus colegas observaron a 100 mujeres inactivas sin enfermedad cardíaca, de entre 49 y 82 años, que eran las principales cuidadoras de parientes con mal de Alzheimer u otras formas de demencia. Todas las mujeres recibieron instrucción sobre ejercicios o asesoramiento sobre nutrición en su casa. La investigación fue financiada por el Instituto Nacional de Envejecimiento (National Institute on Aging).
El grupo de ejercicios realizó ejercicios durante cuatro períodos de 30 a 40 minutos por semana. Si bien la mayoría de las mujeres realizaron caminatas enérgicas, las que no podían salir de la casa realizaron ejercicios personalizados según sus preferencias y capacidades. No hubo lesiones graves relacionadas con el ejercicio durante el estudio.
Después de un año, si bien las mujeres del grupo de nutrición se estaban alimentando mejor, y ambos grupos ingerían menos calorías por día, sólo las mujeres que habían estado haciendo ejercicio mostraron una marcada mejoría en su salud general y en los factores de riesgo de enfermedad cardíaca. El grupo de ejercicio también tuvo una reducción en la presión sanguínea en respuesta al estrés e informó descansar mucho mejor durante el sueño.
“Éste es un estudio importante dado que, con el tiempo, muchos hogares estadounidenses cuidarán a parientes enfermos o discapacitados”, comenta Sidney M. Stahl, MD, del Instituto Nacional de Envejecimiento, en un comunicado de prensa. El estudio proporciona “evidencia de que un programa de ejercicios autodirigido puede reducir la reacción al estrés y mejorar la salud de las personas que cuidan enfermos”. Sidney M. Stahl afirma que los resultados son alentadores y representan “la esperanza de obtener un medio eficaz y económico para combatir el estrés de las personas que cuidan enfermos”.







