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Salud de los ojos: Trastornos frecuentes de los ojos
Retinopatía diabética
- Conozca los hechos
- Conozca sus factores de riesgo
- Controle sus factores de riesgo
- Trabaje con su médico
Conozca los hechos
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes y una causa principal de ceguera.
Por lo general, afecta a ambos ojos.
Se presenta cuando la diabetes daña los diminutos vasos sanguíneos del interior de la retina, el tejido sensible a la luz de la parte posterior de los ojos. Para tener buena vista, la retina tiene que estar sana.
Síntomas
Al comienzo, verá algunas manchas de sangre, o puntos, “flotando” en el campo visual. Si ve manchas o puntos, consulte al oftalmólogo lo antes posible. Es posible que necesite tratamiento antes de que se produzca un sangrado más grave. Las hemorragias tienden a aparecer más de una vez, con frecuencia mientras duerme.A veces, las manchas se van sin tratamiento, y podrá ver mejor. Sin embargo, se puede volver a producir un sangrado, que haga que su vista sea muy borrosa. Debe hacerse examinar por el oftalmólogo cuando le aparezca la primera señal de vista borrosa, antes de que se produzca más sangrado.
Si no se trata, la retinopatía proliferativa (cuando se forman vasos sanguíneos anormales y frágiles que pierden sangre en el interior del ojo, lo que enturbia la vista) puede producir una importante pérdida de la vista e, incluso, ceguera. Además, cuanto antes reciba tratamiento, mayores serán las probabilidades de que sea eficaz.
Los vasos sanguíneos dañados por la retinopatía diabética pueden ocasionar la pérdida de la vista de dos formas:
- Retinopatía proliferativa
Se forman vasos sanguíneos anormales y frágiles que pierden sangre en el interior del ojo, lo que enturbia la vista. Esta es la retinopatía proliferativa y es la cuarta etapa, y la más avanzada, de la enfermedad.- Edema macular
Puede filtrarse líquido al centro de la mácula, la parte del ojo relacionada con la visión aguda frontal. El líquido hace que la mácula se hinche, lo que enturbia la vista. Este problema se llama edema macular. Puede presentarse en cualquier etapa de la retinopatía diabética, si bien es más probable que se presente a medida que la enfermedad avanza. Aproximadamente la mitad de las personas que padecen retinopatía proliferativa también tienen edema macular.La retinopatía diabética comprende cuatro etapas:
- Retinopatía leve no proliferativa. En esta etapa temprana, se producen microaneurismas. Éstas son pequeñas áreas de hinchazón, con forma de globo, en los diminutos vasos sanguíneos de la retina.
- Retinopatía moderada no proliferativa. A medida que la enfermedad avanza, se produce la obstrucción de algunos vasos sanguíneos que irrigan a la retina.
- Retinopatía grave no proliferativa. Se produce la obstrucción de muchos vasos sanguíneos más, lo que impide el suministro de sangre a varias zonas de la retina. Estas zonas envían señales al cuerpo para que se formen nuevos vasos sanguíneos, a fin de recibir sangre.
- Retinopatía proliferativa. En esta etapa avanzada, las señales enviadas por la retina desencadenan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos. Este problema se llama retinopatía proliferativa. Estos nuevos vasos sanguíneos son anormales y frágiles. Crecen en toda la retina y en la superficie del gel transparente y vítreo que se encuentra en el interior del ojo.
En sí mismos, estos vasos sanguíneos no producen síntomas ni pérdida de la vista. Sin embargo, como sus paredes son delgadas y frágiles, si se filtra sangre se puede producir una importante pérdida de la vista e, incluso, ceguera.
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Conozca sus factores de riesgo
Todos los diabéticos, tanto tipo 1 como tipo 2, corren el riesgo de sufrir retinopatía diabética. Es por este motivo que todos los diabéticos deben hacerse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas, al menos una vez al año.
Entre el 40 y el 50% de los estadounidenses a quienes se les diagnosticó diabetes tienen retinopatía diabética en alguna de sus etapas. Si tiene retinopatía diabética, su médico puede recomendarle un tratamiento para evitar su evolución.
En el embarazo, la retinopatía diabética puede ser un problema para la mujer diabética. Para proteger su vista, todas las embarazadas diabéticas deberían hacerse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas, lo antes posible. El médico puede recomendarle exámenes adicionales durante el embarazo.
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Controle sus factores de riesgo
No espere a tener síntomas. La retinopatía diabética, a menudo, no muestra señales tempranas de advertencia. Asegúrese de hacerse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas, al menos una vez al año.
Todos los diabéticos deberían hacerse este tipo de examen oftalmológico al menos una vez al año. Si tiene retinopatía diabética, es posible que necesite un examen oftalmológico con más frecuencia. Las personas con retinopatía proliferativa pueden reducir el riesgo de ceguera si reciben un tratamiento oportuno y la atención de seguimiento apropiada.
Un mejor control de los niveles de azúcar en la sangre retrasa el comienzo y la evolución de la retinopatía. Asegúrese de consultar al médico sobre los beneficios de controlar su nivel de azúcar en la sangre.
Otros estudios han demostrado que controlar la presión sanguínea alta y el colesterol puede reducir el riesgo de perder la vista. Controlar estos valores lo ayudará a mejorar su salud en general, además de proteger su vista. Consulte a su médico sobre los beneficios de controlar su colesterol y su presión sanguínea.
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Trabaje con su médico
Recuerde:
- La retinopatía proliferativa puede presentarse sin síntomas. En esta avanzada etapa, corre un gran riesgo de perder la vista.
- El edema macular puede presentarse sin síntomas en cualquiera de las cuatro etapas de la retinopatía diabética.
- Puede tener retinopatía proliferativa y edema macular y, aun así, ver correctamente. Sin embargo, corre un gran riesgo de perder la vista.
Su oftalmólogo le puede decir si tiene edema macular o retinopatía diabética en alguna de sus etapas. Tenga síntomas o no, la detección temprana y el tratamiento oportuno pueden evitar la pérdida de la vista.
Puede protegerse para no perder la vista colaborando con su oftalmólogo. Haga preguntas y obtenga la información que necesita para cuidarse y cuidar a su familia.
Aquí le mostramos algunas preguntas que le puede hacer al oftalmólogo:
Sobre su trastorno o enfermedad ocular:
- ¿Cuál es mi diagnóstico?
- ¿Cuál es la causa de mi problema?
- ¿Mi problema se puede tratar?
- ¿Cómo me afectará la vista este problema, ahora y en el futuro?
- ¿Debo controlar si aparece algún síntoma en particular y avisarle si se presenta?
- ¿Debo hacer algún cambio en mi estilo de vida?
Sobre su tratamiento:
- ¿Cómo se trata mi problema?
- ¿Cuándo empieza el tratamiento y cuánto dura?
- ¿Cuáles son los beneficios de este tratamiento y qué grado de éxito tiene?
- ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios relacionados con este tratamiento?
- ¿Hay algún alimento, fármaco o actividad que deba evitar mientras sigo este tratamiento?
- Si mi tratamiento incluye tomar medicamentos, ¿qué debo hacer si me olvido una dosis?
- ¿Hay otros tratamientos disponibles?
Sobre sus exámenes:
- ¿Qué clase de pruebas me tendré que hacer?
- ¿Qué puedo averiguar con estas pruebas?
- ¿Cuándo sabré los resultados?
- ¿Tengo que hacer algo en especial como preparación para las pruebas?
- ¿Las pruebas tienen algún efecto secundario o riesgo?
- ¿Necesitaré más pruebas más adelante?
Otras sugerencias:
- Si no entiende las respuestas de su oftalmólogo, siga preguntando hasta que entienda.
- Tome nota o pídale a un amigo o familiar que tome nota por usted. También puede llevar una grabadora como ayuda para recordar la conversación.
- Pídale al oftalmólogo que le escriba las instrucciones.
- Pídale al oftalmólogo material impreso sobre su problema.
- Si todavía le cuesta entender las respuestas de su oftalmólogo, pregunte adónde puede obtener más información.
- Otros miembros de su equipo de atención de la salud, como personal de enfermería y farmacéuticos, pueden ser buenas fuentes de información. Hable con ellos también.
Actualmente, los pacientes juegan un rol activo en su atención de la salud. Participe en su atención oftalmológica.
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Glaucoma
- Conozca los hechos
- Conozca sus factores de riesgo
- Controle sus factores de riesgo
- Trabaje con su médico
Conozca los hechos
El glaucoma es un grupo de enfermedades que pueden dañar el nervio óptico y causar pérdida de la vista y ceguera. El nervio óptico es un haz de más de 1 millón de fibras nerviosas que conectan la retina con el cerebro. La retina es el tejido sensible a la luz de la parte posterior del ojo. Para tener buena vista, el nervio óptico tiene que estar sano. Con el tratamiento temprano, a menudo se pueden proteger los ojos contra la pérdida grave de la vista.
El glaucoma se puede presentar en uno o ambos ojos.
El glaucoma de ángulo abierto es la forma más frecuente de esta enfermedad. (El ángulo es un espacio dentro del globo ocular a través del cual circula líquido desde el interior hacia el exterior del globo ocular).
Síntomas
- Al comienzo, el glaucoma de ángulo abierto no tiene síntomas. No causa dolor. La vista es normal.
- Si el glaucoma no se trata, es posible que la persona no vea los objetos al costado y más allá del rabillo del ojo.
- Sin tratamiento, quienes padecen glaucoma pierden lentamente la visión periférica (hacia los costados). Parece que miraran a través de un túnel. Con el tiempo, la visión frontal puede disminuir hasta perderse por completo.
Detección:
El glaucoma se detecta a través de un examen oftalmológico completo, que incluye:
- Prueba de agudeza visual. Esta prueba mide cuánto ve a distintas distancias.
- Prueba de campo visual. Esta prueba mide su visión periférica (hacia los costados). Sirve para que el oftalmólogo le diga si ha perdido la visión periférica, lo que representa una señal de glaucoma.
- Examen con las pupilas dilatadas. Se le colocan gotas en los ojos para dilatar, o abrir, las pupilas. El oftalmólogo usa una lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico y detectar señales de daños y otros problemas oculares. (La retina es el tejido sensible a la luz de la parte posterior del ojo). Después del examen, su visión de cerca puede permanecer borrosa por varias horas.
- Tonometría. Se usa un instrumento para medir la presión dentro del ojo. Para esta prueba, se pueden aplicar gotas anestésicas en el ojo.
- Paquimetría. Primero, se aplican gotas anestésicas en el ojo. Después, el oftalmólogo usa un instrumento de ultrasonido para medir el grosor de la córnea.
El glaucoma no tiene cura. No se puede recuperar la vista que se perdió a causa de esta enfermedad.
El glaucoma se puede tratar. El tratamiento temprano puede retrasar el avance de la enfermedad. Por eso, es muy importante un diagnóstico temprano.
Otras formas de glaucoma
- Glaucoma de tensión baja o de tensión normal
- Glaucoma de ángulo cerrado
- Glaucoma congénito
- Glaucoma secundario
Glaucoma de tensión baja o de tensión normal
El glaucoma se puede desarrollar sin aumento de la presión ocular. Esta forma de glaucoma se llama de tensión baja o de tensión normal. No es tan frecuente como el glaucoma de ángulo abierto.En estos tipos de glaucoma, se produce daño al nervio óptico y estrechamiento de la visión lateral en personas con presión ocular normal. Reducir la presión ocular con medicamentos, al menos en un 30%, retrasa la evolución de la enfermedad en algunas personas. En otras, el glaucoma puede empeorar a pesar de la reducción de la presión.
Para identificar otros posibles factores de riesgo que contribuyen a la aparición del glaucoma de tensión baja, por ejemplo, la presión sanguínea baja, es importante tener una historia clínica completa.
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Glaucoma de ángulo cerrado
En el glaucoma de ángulo cerrado, el líquido del frente del ojo no puede llegar al ángulo y salir del ojo. El ángulo queda bloqueado por una parte del iris. Quienes padecen este tipo de glaucoma sufren un aumento repentino de la presión ocular. Los síntomas incluyen dolor intenso y náuseas, además de enrojecimiento del ojo y vista borrosa. Si tiene estos síntomas, debe buscar tratamiento de inmediato. Esta situación constituye una emergencia médica. Si su médico no está disponible, vaya a la clínica o al hospital más cercanos. Si no recibe tratamiento para mejorar la circulación del líquido, el ojo puede quedar ciego en apenas uno o dos días.[ Volver arriba ]
Glaucoma congénito
En el glaucoma congénito, los niños nacen con un defecto en el ángulo del ojo que retrasa el drenaje normal de líquido. Estos niños, por lo general, tienen síntomas evidentes, como ojos nublados, sensibilidad a la luz y exceso de lágrimas.[ Volver arriba ]
Glaucoma secundario
El glaucoma secundario se puede presentar como complicación de otro problema médico. Estos tipos de glaucomas a veces se asocian con cirugía ocular o cataratas avanzadas, lesiones oculares, ciertos tumores oculares o uveítis (inflamación ocular). El glaucoma pigmentario se presenta cuando un pigmento del iris se desprende y bloquea la red, lo que retrasa el drenaje de líquido. Una forma grave, llamada glaucoma neovascular, se relaciona con la diabetes. Los corticosteroides que se usan para tratar la inflamación ocular y otras enfermedades pueden desencadenar el glaucoma en algunas personas.[ Volver arriba ]
Conozca sus factores de riesgoEl aumento de la presión ocular significa que corre el riesgo de tener glaucoma, pero no significa que tenga la enfermedad. Una persona tiene glaucoma sólo si se dañó el nervio óptico.
No todas las personas con aumento de la presión ocular tendrán glaucoma. Algunos pueden tolerar una presión ocular alta mejor que otros. Además, una determinada presión puede ser alta para una persona pero normal para otra.
Si desarrolla o no glaucoma depende del nivel de presión que su nervio óptico pueda tolerar sin dañarse. Este nivel varía con cada persona. Por eso, es muy importante realizarse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas. Puede ayudar a su oftalmólogo a determinar qué nivel de presión ocular es normal para usted.
Cualquier persona puede tener glaucoma. Algunas corren más riesgo que otras.
Estos síntomas incluyen:
- afroamericanos de más de 40 años;
- cualquier persona de más de 60 años, en especial mexicanos estadounidenses;
- personas con antecedentes familiares de glaucoma.
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Controle sus factores de riesgoSi tiene presión ocular alta pero no le ha ocurrido daño al nervio óptico, no tiene glaucoma. Sin embargo, está en riesgo. Siga el consejo de su oftalmólogo.
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Trabaje con su médicoPuede protegerse para no perder la vista colaborando con su oftalmólogo. Haga preguntas y obtenga la información que necesita para cuidarse y cuidar a su familia.
Si está en tratamiento para el glaucoma, asegúrese de tomar el medicamento todos los días. Consulte a su oftalmólogo regularmente.
También puede contribuir a proteger la vista de sus familiares y de los amigos que puedan correr un riesgo elevado de glaucoma. Anímelos a que se hagan un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas, al menos una vez cada dos años. Recuerde: reducir la presión ocular en las etapas tempranas del glaucoma reduce el avance de la enfermedad y contribuye a salvar la vista.
Aquí le mostramos algunas preguntas que le puede hacer al oftalmólogo:
Sobre su trastorno o enfermedad ocular:
- ¿Cuál es mi diagnóstico?
- ¿Cuál es la causa de mi problema?
- ¿Mi problema se puede tratar?
- ¿Cómo me afectará la vista este problema, ahora y en el futuro?
- ¿Debo controlar si aparece algún síntoma en particular y avisarle si se presenta?
- ¿Debo hacer algún cambio en mi estilo de vida?
Sobre su tratamiento:
- ¿Cómo se trata mi problema?
- ¿Cuándo empieza el tratamiento y cuánto dura?
- ¿Cuáles son los beneficios de este tratamiento y qué grado de éxito tiene?
- ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios relacionados con este tratamiento?
- ¿Hay algún alimento, fármaco o actividad que deba evitar mientras sigo este tratamiento?
Si mi tratamiento incluye tomar medicamentos, ¿qué debo hacer si me olvido una dosis?- ¿Hay otros tratamientos disponibles?
Sobre sus exámenes:
- ¿Qué clase de pruebas me tendré que hacer?
- ¿Qué puedo averiguar con estas pruebas?
- ¿Cuándo sabré los resultados?
- ¿Tengo que hacer algo en especial como preparación para las pruebas?
- ¿Las pruebas tienen algún efecto secundario o riesgo?
- ¿Necesitaré más pruebas más adelante?
Otras sugerencias:
- Si no entiende las respuestas de su oftalmólogo, siga preguntando hasta que entienda.
- Tome nota o pídale a un amigo o familiar que tome nota por usted. También puede llevar una grabadora como ayuda para recordar la conversación.
- Pídale al oftalmólogo que le escriba las instrucciones.
- Pídale al oftalmólogo material impreso sobre su problema.
- Si todavía le cuesta entender las respuestas de su oftalmólogo, pregunte adónde puede obtener más información.
- Otros miembros de su equipo de atención de la salud, como personal de enfermería y farmacéuticos, pueden ser buenas fuentes de información. Hable con ellos también.
Actualmente, los pacientes juegan un rol activo en su atención de la salud. Participe en su atención oftalmológica.
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Cataratas
- Conozca los hechos
- Conozca sus factores de riesgo
- Controle sus factores de riesgo
- Trabaje con su médico
Conozca los hechos
Una catarata es la aparición de una nube en el cristalino, que provoca la pérdida de la vista. (El cristalino es una parte transparente del ojo que sirve para enfocar la luz, o una imagen, en la retina. La retina es el tejido sensible a la luz de la parte posterior del ojo).
Las cataratas se producen en uno o ambos ojos. No se pueden transmitir de un ojo al otro.
Síntomas Los síntomas más frecuentes de cataratas son:
- Vista nublada o borrosa.
- Los colores parecen apagados.
- Resplandor. Los faros, las lámparas o la luz del sol pueden parecer demasiado brillantes. Puede aparecer un halo alrededor de las luces.
- Mala visión nocturna.
- Visión doble o ver varias imágenes en un ojo. (Este síntoma puede desaparecer a medida que la catarata crece.)
- Cambios frecuentes de sus anteojos o lentes de contacto recetados.
Estos síntomas también pueden ser una señal de otros problemas oculares. Si tiene alguno de estos síntomas, consulte al oftalmólogo.
Detección
Las cataratas se detectan a través de un examen oftalmológico completo, que incluye:
- Prueba de agudeza visual. Esta prueba mide cuánto ve a distintas distancias.
- Examen con las pupilas dilatadas. Se le colocan gotas en los ojos para dilatar, o abrir, las pupilas. El oftalmólogo usa una lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico y detectar señales de daños y otros problemas oculares. Después del examen, su visión de cerca puede permanecer borrosa por varias horas.
- Tonometría. Se usa un instrumento para medir la presión dentro del ojo. Para esta prueba, se pueden aplicar gotas anestésicas en el ojo.
Su oftalmólogo también puede hacerle otras pruebas a fin de conocer mejor la estructura y la salud de sus ojos.
Tipos de cataratas
Si bien la mayoría está relacionada con la edad, existen otros tipos de cataratas.
- Cataratas secundarias. Las cataratas pueden aparecer después de una cirugía para otro problema ocular, como el glaucoma. También pueden formarse en personas que tienen otros problemas de salud, como la diabetes. A veces, se vinculan al uso de esteroides.
- Cataratas traumáticas. Las cataratas pueden aparecer después de una lesión ocular, a veces años más tarde.
- Cataratas congénitas. Algunos bebés nacen con cataratas, o el problema les puede aparecer en la infancia, a menudo en ambos ojos. Estas cataratas pueden ser tan pequeñas que no afecten la vista. En caso contrario, es posible que se deba extirpar el cristalino.
- Cataratas por radiación. Las cataratas se pueden formar después de la exposición a algunos tipos de radiación.
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Conozca sus factores de riesgo
El riesgo de sufrir cataratas aumenta con la edad. Otros factores de riesgo incluyen:
- ciertas enfermedades (por ejemplo, diabetes),
- el estilo de vida (cigarrillo, uso de alcohol),
- el ambiente (exposición prolongada a la luz solar ultravioleta).
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Controle sus factores de riesgo
Usar anteojos de sol y un sombrero con ala para bloquear la luz solar ultravioleta puede ayudar a retrasar la aparición de las cataratas.
Si fuma, deje de hacerlo. Si desea información sobre el Programa Libre y limpio para dejar de fumar de HIP, llame al 1-800-292-2336. Para obtener más información, haga clic aquí.
Los investigadores también piensan que una buena nutrición puede contribuir a reducir el riesgo de sufrir cataratas relacionadas con la edad. Recomiendan comer verduras de hoja verde, frutas y otros alimentos con antioxidantes.
Si tiene 60 años o más, debe hacerse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas, al menos una vez cada dos años. Además del control de las cataratas, su oftalmólogo puede examinar si hay señales de degeneración macular relacionada con la edad, glaucoma u otros trastornos de la vista.
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Trabaje con su médico
Si bien las cataratas se pueden detectar sin dilatar las pupilas, su oftalmólogo puede ver mejor la parte posterior del ojo con este examen. Una buena perspectiva de la retina y el nervio óptico es importante para detectar enfermedades oculares como el glaucoma y la degeneración macular.
Puede protegerse para no perder la vista colaborando con su oftalmólogo. Haga preguntas y obtenga la información que necesita para cuidarse y cuidar a su familia.
Aquí le mostramos algunas preguntas que le puede hacer al oftalmólogo:
Sobre su trastorno o enfermedad ocular:
- ¿Cuál es mi diagnóstico?
- ¿Cuál es la causa de mi problema?
- ¿Mi problema se puede tratar?
- ¿Cómo me afectará la vista este problema, ahora y en el futuro?
- ¿Debo controlar si aparece algún síntoma en particular y avisarle si se presenta?
- ¿Debo hacer algún cambio en mi estilo de vida?
Sobre su tratamiento:
- ¿Cómo se trata mi problema?
- ¿Cuándo empieza el tratamiento y cuánto dura?
- ¿Cuáles son los beneficios de este tratamiento y qué grado de éxito tiene?
- ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios relacionados con este tratamiento?
- ¿Hay algún alimento, fármaco o actividad que deba evitar mientras sigo este tratamiento?
- Si mi tratamiento incluye tomar medicamentos, ¿qué debo hacer si me olvido una dosis?
- ¿Hay otros tratamientos disponibles?
Sobre sus exámenes:
- ¿Qué clase de pruebas me tendré que hacer?
- ¿Qué puedo averiguar con estas pruebas?
- ¿Cuándo sabré los resultados?
- ¿Tengo que hacer algo en especial como preparación para las pruebas?
- ¿Las pruebas tienen algún efecto secundario o riesgo?
- ¿Necesitaré más pruebas más adelante?
Otras sugerencias:
- Si no entiende las respuestas de su oftalmólogo, siga preguntando hasta que entienda.
- Tome nota o pídale a un amigo o familiar que tome nota por usted. También puede llevar una grabadora como ayuda para recordar la conversación.
- Pídale al oftalmólogo que le escriba las instrucciones.
- Pídale al oftalmólogo material impreso sobre su problema.
- Si todavía le cuesta entender las respuestas de su oftalmólogo, pregunte adónde puede obtener más información.
- Otros miembros de su equipo de atención de la salud, como personal de enfermería y farmacéuticos, pueden ser buenas fuentes de información. Hable con ellos también.
Actualmente, los pacientes juegan un rol activo en su atención de la salud. Participe en su atención oftalmológica.
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Degeneración macular
- Conozca los hechos
- Conozca sus factores de riesgo
- Controle sus factores de riesgo
- Trabaje con su médico
Conozca los hechos
La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es una enfermedad que enturbia la visión aguda central, necesaria para las actividades como leer, coser o conducir, en las que se debe mirar hacia el frente. La DMRE afecta la mácula, la parte del ojo que permite ver detalles finos.
La DMRE es la principal causa de pérdida de la vista en los estadounidenses de 60 años o más.
Esta afección no causa dolor.
En algunos casos, la DMRE avanza tan lentamente que las personas notan pocos cambios en su vista. En otros, progresa rápidamente y puede causar la pérdida de la vista en ambos ojos.
La DMRE se presenta de dos formas: húmeda y seca.
DMRE húmeda
La DMRE húmeda aparece cuando comienzan a crecer vasos sanguíneos anormales detrás de la retina, debajo de la mácula. Estos nuevos vasos sanguíneos tienden a ser muy frágiles y, a menudo, pierden sangre y líquido. La sangre y el líquido elevan la mácula de su posición normal, en la parte posterior del ojo. El daño a la mácula se produce rápidamente.
Con la DMRE húmeda, la pérdida de la visión central se puede producir rápidamente. La DMRE húmeda está considerada una forma avanzada y es más grave que la forma seca.
Un síntoma inicial de DMRE húmeda es que las líneas rectas parecen onduladas. Si observa este problema u otros cambios en la vista, comuníquese de inmediato con su oftalmólogo. Necesita realizarse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas.
Todas las personas que padecen la forma húmeda de DMRE tuvieron la forma seca primero.
DMRE seca
La DMRE seca se presenta cuando las células de la mácula sensibles a la luz se descomponen lentamente, lo que enturbia de manera gradual la visión central del ojo afectado. A medida que la DMRE seca empeora, es posible que vea una mancha borrosa en el centro de su campo visual. Con el tiempo, a medida que menos mácula funciona, la visión central del ojo afectado se puede perder gradualmente.
El síntoma más frecuente de la DMRE seca es la vista levemente borrosa. Es posible que le cueste reconocer rostros. Tal vez necesite más luz para leer y hacer otras tareas. La DMRE seca por lo general afecta a ambos ojos, pero puede perder la vista en uno solo y el otro puede parecer normal.
Una de las señales tempranas más frecuentes de la DMRE seca son las drusas. Las drusas son depósitos amarillos debajo de la retina. Con frecuencia, se encuentran en personas de más de 60 años. Su oftalmólogo puede detectar las drusas mediante un examen completo, con las pupilas dilatadas.
La DMRE seca consta de tres etapas, las cuales se pueden presentar en uno o ambos ojos:
- DMRE temprana. Las personas con DMRE temprana tienen varias drusas pequeñas o pocas drusas medianas. En esta etapa, no hay síntomas ni pérdida de la vista.
- DMRE intermedia. Las personas con DMRE intermedia tienen muchas drusas medianas o una o más drusas grandes. Algunas personas ven una mancha borrosa en el centro de su campo visual. Se puede necesitar más luz para leer y hacer otras tareas.
- DMRE avanzada seca. Además de las drusas, en las personas con DMRE avanzada se produce la descomposición de las células sensibles a la luz y del tejido de sostén en la zona central de la retina. Esta descomposición puede causar la aparición de una mancha borrosa en el centro de su campo visual. Con el tiempo, la mancha borrosa puede crecer y oscurecerse, y ocupar más su visión central. Es posible que le cueste leer o reconocer rostros hasta que estén muy cerca suyo.
La forma seca de la DMRE puede evolucionar y provocar pérdida de la vista sin convertirse en la forma húmeda. La forma seca también puede convertirse súbitamente en la forma húmeda, a menudo durante la etapa temprana de la DMRE. No hay forma de anticipar si la forma seca se convertirá en la forma húmeda, ni cuándo lo hará.
Si pierde la vista por la DMRE seca en un solo ojo, es posible que no note cambios en la vista en general. Mientras el otro ojo pueda ver bien, todavía podrá conducir, leer y ver detalles finos. Es posible que note cambios en la vista sólo si la DMRE afecta ambos ojos. Si tiene la vista borrosa, consulte a un oftalmólogo para realizarse un examen completo, con las pupilas dilatadas.
La forma seca de la DMRE es mucho más frecuente. Más del 85% de las personas que tienen DMRE intermedia y avanzada, en conjunto, tienen la forma seca.
Detección
La DMRE se detecta con un examen oftalmológico completo, que incluye:
- Prueba de agudeza visual. Esta prueba mide cuánto ve a distintas distancias.
- Examen con las pupilas dilatadas. Se le colocan gotas en los ojos para dilatar, o abrir, las pupilas. El oftalmólogo usa una lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico y detectar señales de DMRE y otros problemas oculares. Después del examen, su visión de cerca puede permanecer borrosa por varias horas.
- Tonometría. Se usa un instrumento para medir la presión dentro del ojo. Para esta prueba, se pueden aplicar gotas anestésicas en el ojo.
Su oftalmólogo también puede hacerle otras pruebas a fin de conocer mejor la estructura y la salud de sus ojos.
Durante el examen ocular, es posible que le pidan que mire una rejilla de Amsler. El patrón de la rejilla se parece a un tablero de damas. Con un ojo tapado, deberá mirar fijamente un punto negro en el centro de la rejilla. Al mirar al punto, es posible que las líneas rectas del patrón le parezcan onduladas. Quizás observe que faltan algunas líneas. Éstas pueden ser señales de DMRE.
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Conozca sus factores de riesgo
La DMRE se puede presentar a mediana edad. El riesgo aumenta con la edad. Otros factores de riesgo incluyen:
- Hábito de fumar.
- Obesidad. Estudios de investigación sugieren que hay un vínculo entre la obesidad y la evolución de la DMRE temprana e intermedia a avanzada.
- Raza. Los caucásicos son mucho más propensos a perder la vista por la DMRE que los afroamericanos.
- Antecedentes familiares. Quienes tienen antecedentes familiares de DMRE corren más riesgo de padecer la enfermedad.
- Sexo. Las mujeres parecen correr más riesgo de sufrir DMRE que los hombres.
- Las personas con DMRE avanzada en un ojo corren un riesgo especialmente elevado de tener DMRE avanzada en el otro.
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Controle sus factores de riesgo
Su estilo de vida puede jugar un rol importante en la reducción del riesgo de DMRE.
- Siga una dieta sana, con alto contenido de verduras de hoja verde y pescado.
- No fume.
- Mantenga su presión sanguínea normal.
- Cuide su peso.
- Ejercicio.
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Trabaje con su médico
Puede protegerse para no perder la vista colaborando con su oftalmólogo.
DMRE seca.
Si tiene DMRE seca, debería hacerse un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas, al menos una vez al año. Su oftalmólogo puede controlar su problema y verificar si tiene otras enfermedades oculares.Como la DMRE seca se puede convertir en DMRE húmeda en cualquier momento, el oftalmólogo debería darle una rejilla de Amsler. Use la rejilla todos los días para evaluar su vista y detectar señales de DMRE húmeda. Esta rápida prueba funciona mejor para las personas que todavía tienen una buena visión central. Controle cada ojo por separado. Tápese un ojo y mire la rejilla. Después tápese el otro ojo y mire la rejilla. Si detecta algún cambio en el aspecto de la rejilla, o algún cambio en su visión diaria mientras lee el periódico o mira televisión, hágase un examen oftalmológico completo, con las pupilas dilatadas.
Una vez que la DMRE alcanza la etapa avanzada, ningún tipo de tratamiento puede impedir la pérdida de la vista. Sin embargo, el tratamiento puede demorar y, posiblemente, evitar que la DMRE intermedia evolucione a la etapa avanzada, en la que se produce la pérdida de la vista.
DMRE húmeda.
Si tiene DMRE húmeda y el médico le aconseja un tratamiento, no espere. Después de la cirugía láser o la terapia fotodinámica, necesitará exámenes oculares frecuentes para detectar cualquier reaparición de vasos sanguíneos con filtraciones. Los estudios demuestran que los fumadores corren un mayor riesgo de reaparición del problema que los no fumadores. Además, controle su visión en su hogar con la rejilla Amsler.![]()
Si detecta cualquier cambio, programe un examen oftalmológico de inmediato.
Haga preguntas y obtenga la información que necesita para cuidarse y cuidar a su familia.
Aquí le mostramos algunas preguntas que le puede hacer al oftalmólogo:
Sobre su trastorno o enfermedad ocular:
- ¿Cuál es mi diagnóstico?
- ¿Cuál es la causa de mi problema?
- ¿Mi problema se puede tratar?
- ¿Cómo me afectará la vista este problema, ahora y en el futuro?
- ¿Debo controlar si aparece algún síntoma en particular y avisarle si se presenta?
- ¿Debo hacer algún cambio en mi estilo de vida?
Sobre su tratamiento:
- ¿Cómo se trata mi problema?
- ¿Cuándo empieza el tratamiento y cuánto dura?
- ¿Cuáles son los beneficios de este tratamiento y qué grado de éxito tiene?
- ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios relacionados con este tratamiento?
- ¿Hay algún alimento, fármaco o actividad que deba evitar mientras sigo este tratamiento?
- Si mi tratamiento incluye tomar medicamentos, ¿qué debo hacer si me olvido una dosis?
- ¿Hay otros tratamientos disponibles?
Sobre sus exámenes:
- ¿Qué clase de pruebas me tendré que hacer?
- ¿Qué puedo averiguar con estas pruebas?
- ¿Cuándo sabré los resultados?
- ¿Tengo que hacer algo en especial como preparación para las pruebas?
- ¿Las pruebas tienen algún efecto secundario o riesgo?
- ¿Necesitaré más pruebas más adelante?
Otras sugerencias:
- Si no entiende las respuestas de su oftalmólogo, siga preguntando hasta que entienda.
- Tome nota o pídale a un amigo o familiar que tome nota por usted. También puede llevar una grabadora como ayuda para recordar la conversación.
- Pídale al oftalmólogo que le escriba las instrucciones.
- Pídale al oftalmólogo material impreso sobre su problema.
- Si todavía le cuesta entender las respuestas de su oftalmólogo, pregunte adónde puede obtener más información.
- Otros miembros de su equipo de atención de la salud, como personal de enfermería y farmacéuticos, pueden ser buenas fuentes de información. Hable con ellos también.
Actualmente, los pacientes juegan un rol activo en su atención de la salud. Participe en su atención oftalmológica.
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